
Los cimientos de la noche
Van cayendo uno a uno
La espada atraviesa
Cien pensamientos
De purezas incrustadas
Bajo un colchón.
Un farol rojo, espera la llegada
De aquellos navegantes
Palomas negras sin alas
Se acurrucan bajo la lluvia.
Suspiros detonantes
Caricias perpetuas
Anclados en una cuna
De suciedad.
Pequeños vidrios,
Caen en la hoguera
Caminos temblorosos
Por un destino confuso.
En aquel reloj…
Se escucha su último
Tic-Tac.

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